“Keynote: Mechademia in Seoul” de Ōtsuka Eiji

Una breve nota sobre el artículo que traduce el discurso presentado por Ōtsuka Eiji en la conferencia “Mechademia in Seoul—World Renewal: Counterfactual Histories, Parallel Universes, and Possible World” 2012

Una breve nota… está interesante! Algunas de las ideas que trata Ōtsuka Eiji en este artículo (o discurso) las desarrolla en otros libros, pero resulta muy ventajoso tener aquí resumido y traducido al inglés estas ideas. (Aunque también un poco confuso)

El artículo traducido por Alexander Zahlten publicado recientemente en la electronic journal of contemporary japanese studies (ejcjs) . En el Ōtsuka explica la relación que encuentra entre la historia (en singular) y las historias o narrativas de la llamada subcultura en Japón como el manga. Esto explica su rechazo al las teorías del posmodernismo y lo que el ve como una substitución de “la historia” por la “saga”. La substitución de “la historia verdadera” por una “historia virtual”; una estructura narrativa desconectada de una gran narrativa, es decir la historia en si.

Ōtsuka analiza ejemplos de la literatura, manga y anime en su contexto histórico y político para argumentar que esta cultura popular que nace en la posguerra y en particular a finales de los 70s y 80s, es un “escape de la historia a la saga”, es decir, una des contextualización de la historia (transformada simplemente en estructura narrativa) y a la par, una preponderancia de la narración en primera persona (o perspectiva subjetiva, es decir el “yo”) que, dentro de una narrativa vacía de significado (es decir, incapaz de conectar con la historia), se vuelve un “yo vacío”.

Si bien esta interpretación de Ōtsuka parte de un punto muy similar al posmodernismo (muy a grosso modo, la substitución de lo real por lo virtual, el yo como un símbolos vacío, des contextualización, etc), Ōtsuka no deja de señalar una relación con la historia y en lo particular, un deseo por la historia (aunque sea en forma de lo que llama “saga” o historia imaginaria) que “satisfaga a un yo vacío”. (Por cierto, en este respecto me parece que se puede tender un puente a lo que argumenta Giddens sobre  el “proyecto reflexivo del self”)

Bueno, más o menos así las cosas. Léanlo, está interesante. Omití varios detalles importantes.

Este es el link:

http://www.japanesestudies.org.uk/ejcjs/vol17/iss1/otsuka.html

Ōtsuka Eiji, International Centre for Japanese Studies, [About | Email]

Alexander Zahlten, Department of East Asian Languages and Civilizations, Harvard University, [About | Email]

Volume 17, Issue 1 (Translation 1 in 2017). First published in ejcjs on 23 April 2017.

Anuncios

“Participatory Culture in a Networked Era: A Conversation on Youth, Learning, Commerce, and Politics” de Henry Jenkins, Mizuko Ito, and danah boyd

Comentarios sobre el libro “Participatory Culture in a Networked Era: A Conversation on Youth, Learning, Commerce, and Politics” de Henry Jenkins, Mizuko Ito, and danah boyd 

Acabo de terminar de leer este libro Participatory culture in a networked era (1) y dejo aquí mis impresiones antes de que se me olvide!

El libro el libro es del 2015 así que ya tiene un ratito. Aun así es bastante interesante para actualizarse o tener una amena introducción al debate sobre la “cultura participativa”. Se desarrolla principalmente como una conversación entre Henry Jenkins, Mizuko Ito, y danah boyd, así que la experiencia de leerlo es como pasar unas horas conversando con estos autores.

Hennry Jenkins es famoso por introducir el término de culturas participativas en el contexto del estudio de aficionados (fan studies) en su libro Textual Poachers  (2). Sobre Mizuko Ito ya había leído un poco por sus estados de media-mix (3) y su libro coeditado Fandom unbound  (4). De danah boyd no sabía nada hasta ahora pero sus comentarios fueron bastante interesantes.

Bueno, pues el libro me parece una sincera expresión de los principales pensamientos de estos tres autores, quienes han tenido en el caso por ejemplo de Henry Jenkins en particular, una voz importante en esta materia. Por lo mismo me parece muy interesante ver sin demasiada retórica académica cuales son las ideas e ideales, el contexto y también las limitaciones desde las cuales estos autores hablan.

El libro trata de definir y redefiner el concepto de “culturas participativas” en los nuevos contextos políticos, tecnológicos y sociales que se han desarrollado rápidamente con la popularización de la Web 2.0 y el uso social e institucional de los recursos del internet.

Es una buena actualización sobre estos temas, y toca por ejemplo problemas de comercialización, monetización, problemas políticos como la participación civil o las redes sociales en relación con movimientos sociales. Todos estos temas se han venido relacionado con el tema cultura participativa, llevando el debate más allá de los estudios sobre los mass media, el internet y las culturas de aficionados o culturas de fanáticos, que es de donde parten dichos autores.

Al al respecto de esto podría hacer también una crítica al libro. Me parece que las posiciones de los tres autores, más en particular la de Jenkins, carecen de una perspectiva más amplia sobre lo que son los movimientos sociales y las instituciones. Aunque ellos mismos dicen que no se debe de limitar el tema de las culturas participativas al tema de las arquitecturas de los ambientes tecnológicos, su discusión ofrece pocas perspectivas claras de cómo podemos entender a estas culturas participativas y la agencia de los sujetos participantes ante las instituciones sociales asimétricas.

En lo general, me parece que la discusión del libro depende demasiado de un contexto restringido a estas mismas arquitecturas que crean los medios y las empresas. Es decir, planeta el problema y las bases empíricas para hacer la crítica, pero da pocas respuestas articuladas en su marco de lo que son las “culturas participativas”. Habría que revisar detenidamente las referencias que los autores van presentando a lo largo del libro (y muchas otras de teoría política, económica y social) para ir articulando un concepto de “cultura participativa” que sea tan amplio como el que los autores desean.

Por lo miso me parece que, finalmente el libro no llega a tratar satisfactoriamente los temas de participación civil, o la transformación de las instituciones sociales a travez de la acción colectiva en sentido amplio. El enfoque del libro y de su definición de “cultura participativa” se restringe finalmente en su relación con las arquitecturas de los medios. Un tema que sin embargo no deja de ser central.

EN resumen, la sinceridad del libro me parece bastante constructiva y deja abierto el debate sobre la relación que esta “cultura participativa” tienen con estudios recientes relacionados con la cultura de jóvenes, la comercialización de las actividades sociales, o la democracia y participación civil. Incluyendo las opiniones de los autores hacia algunas de las críticas que ha recibido el optimismo con el que abordan a las culturas del internet, creo que el libro es una buena referencia ya sea como introducción o como actualización, y un punto de partida importante para profundizar en la discusión que los autores dejan abierta.

Referencias:

1 Jenkins, H., Ito, M., & Boyd, D. 2015. Participatory culture in a networked era. Cambridge: Polity.

2 Jenkins, Henry. 1992. Textual Poachers: Television Fans and Participatory Culture. Routledge.

3 Ito, Mizuko. 2008. “Mobilizing the Imagination in Everyday Play: The Case of Japanese Media Mixes.” In The International Handbook of Children, Media and Culture, eds. Livingstone Sonia and Kirsten Drotner. SAGE Publications Ltd, 397–412.

4 Ito, M., Okabe, D., & Tsuji, I. (Eds.). 2012. Fandom unbound: otaku culture in a connected world. Yale University Press.

 

 

Proyecto Kickstarter Yiffing in Hell: Episode I – Secret Reunion in Carfax Lodge

¡Hola a todos!

Me llena de alegría hacer de su conocimiento el proyecto Kickstarter de uno de nuestros colaboradores del Círculo, Pablo Rincón (alias Geladaa). Si bien su trabajo no se inserta precisamente en el ámbito académico (a pesar de ser de su interés e integrarlo a su quehacer), ha servido mucho para promover varias de las actividades del Círculo. ¿A qué me refiero? Pues bien, es el artista detrás de los carteles promocionales de las conferencias de Eiji Otsuka (¡Que justamente se llevaron a cabo hace un año!), del ciclo de conferencias Cultura Japonesa Contemporánea en el Senado de la República, ¡Y de nuestro nuevo logo! (para los que no lo sabían, sí, habemus logo).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Después de más de un lustro de arduo trabajo, por fin está por sacar a la luz su primera gran obra: Yiffing in Hell: Episode I – Secret Reunion in Carfax Lodge, la cual pretende publicar con la ayuda de la plataforma de fondeo masivo, Kickstarter. Sin más preámbulo, y deseándole todo el éxito del mundo, los dejo con el comunicado de prensa, en el cual habla un poquito más sobre este proyecto.

kickstarter-yiffing-in-hell

La nueva novela gráfica YIFFING IN HELL: EPISODE I-SECRET REUNION IN CARFAX LODGE amplía los límites de la imaginación.

Para publicación inmediata.

Cuernavaca, Mor., México – Noviembre 30 de 2016, el artista mexicano Geladaa/Pablo Rincón acaba de lanzar una campaña en Kickstarter para YIFFING IN HELL: EPISODE I-SECRET REUNION IN CARFAX LODGE; una novela gráfica furiosa y caleidoscópica para enloquecer al mundo! En esta novela visual  el arte contemporáneo y la ciencia ficción chocan violentamente, destruyendo el muro que divide un mundo ficcional de otro… destruyendo, asimismo, el muro entre la ficción y lo que llamamos realidad.

“En el futuro distante, un lobo artificial, un fugitivo antiguamente reverenciado como héroe a través de la galaxia, roba un planeta para drenarlo y aprovisionar de energía la producción de… una serie infinita de ilusiones; un regalo de bodas para su amor de juventud.” El creador de esta fantasía explica: “El saber  oculto, la alta cultura y cultura popular de las cuatro esquinas de la historia, los mitos antiguos, la poesía épica, ciencia ficción y demás, son confrontados unos con otros enmarcando el romance entre dos demonios creados por la humanidad.”

He aquí un libro que no se quedará quieto y envolverá sus mentes. Siguiendo la tradición de obras cinematográficas tales como 2001 Odisea del Espacio y Mulholland Drive; y de cómics como  El Garage Hermético y El Pequeño Nemo en el País de los Sueños, YIFFING IN HELL: EPISODE I – SECRET REUNION IN CARFAX LODGE presenta, en el curso de casi 300 páginas repletas de visiones de exuberante fantasía y texto críptico, una extraña narrativa que involucra terraformación e identidad robadas, un mundo transformado en un sueño por tecnología casi omnipotente.

Ampliando  y rompiendo los límites de la imaginación, este cuento de hadas futurístico pretende entretejer toda la información/cultura/ tesoros/basura acumulada por la humanidad. Todas las historias y referencias juntas en UN todo, pavorosamente coherente y desquiciadamente cacofónico a la vez.

“Por el precio de admisión, obtendrán un suntuoso viaje visual en la cultura de la ‘base de datos’. Recibirán un libro diseñado para continuar expandiéndose indefinidamente, en perspectiva y complejidad , mientras el lector se deja absorber en sus profundidades”, declara el autor. ¡YIFFING IN HELL: EPISODE I – SECRET REUNION IN CARFAX LODGE está VIVO! ¡Ahora mismo por Kickstarter, buscando fondos para imprimirse! Por favor, ayúdenlo a ser exitoso y alcanzar a su ansiosa audiencia.”

Para mayor información, por favor visiten la página de Kickstarter aquí o contacten al autor.

ACERCA DE GELADAA

Pablo Rincón todavía conserva el pseudónimo adoptado mientras batallaba en la escuela de arte. Es un gesto de cariño hacia el necio iluso de hace una década,  que se propuso  “crear verdadero arte o morir en el intento”. Su principal interés se encuentra en el vacío que hay detrás de todas las cosas y en establecer puentes entre mundos diferentes. ¡Quiere perturbarlos a todos!

Para programar una entrevista y/o recibir una copia para reseñar de  YIFFING IN HELL: EPISODE I – SECRET REUNION IN CARFAX LODGE , favor de enviar un correo electrónico a Pablo a:

makebelievev01@hotmail.com y/o rinconpablo777@gmail.com

Dense una vuelta, y si lo tienen a bien, patrocinen y corran la voz!

“Anime Fan Communities: Transcultural flows and frictions” (2014) de Sandra Annett (1)

Comentarios sobre el libro “Anime Fan Communities: Transcultural flows and frictions” (2014) de Sandra Annett. (Palgrave Macmillan)

animefancommunities.jpg

En este libro la autora toma una postura que como ella explica, busca situarse entre la crítica y la apología del fandom (entendido aquí como el grupo o comunidad de aficionados). Se centra en entender a las comunidades de aficionados al anime o textos relacionados, desde una perspectiva que en cuanto al eje sincrónico va de lo internacional a lo transnacional, y que ve en estas comunidades espacios donde las diferencias, el conflicto y las fricciones, se entretejen formando nuevas conexiones y espacios de discusión y encuentro. El anime, analizado como un medio caracterizado por su reflexividad, aparece en este libro como la clave para entender esta mezcla que fluctúa en su argumentación entre lo malo y lo bueno. Alienación, frivolidad, comercialización, o ideologías imperialistas se encuentran con espacios de dialogo, creatividad, y lasos sociales que traspasan fronteras nacionales y culturales. El fandom, como lo describe la autora, no trasciende estos conflictos, se encuentra inmerso en ellos.

Ver otra reseña del mismo libro aquí.

El libro es sin embargo, optimista y simpatiza con el fandom. La sinceridad de su autora nos deja ver sus motivaciones y entender su perspectiva. Es desde este ángulo que el continuo uso del concepto de “reflexividad” en este libro pude interpretarse. Ella, como parte del fandom, se ve a sí misma y toma distancia crítica, sin abandonar el lazo afectivo que la une con el anime, aunque este pueda representar (además de todo lo bueno que pueda representar) ideologías imperialistas, o aunque el fandom pueda ser (además de todo lo creativo e inclusivo que pueda ser) conflictivo o sumergido en sus propias limitaciones de carácter geopolítico (p.ej., desproporción en su representatividad por países o regiones culturales). Este distanciamiento es para la autora la reflexividad que permite un cambio de perspectiva y que da al fandom una visión más compleja de su condición.

La autora hace paralelismos entre esta reflexividad en el fandom como grupo social, sobre todo en sus actividades en internet como la auto crítica o la discusión en foros, y el medio del anime que es continuamente espejo no solo de sus condiciones sociales, sino de sus condiciones de producción y de consumo. Gran parte del libro es un análisis textual de cómo el anime proyecta esta reflexividad, cuando como por ejemplo representa a sus audiencias dentro de su mundo animado, y cómo esta reflexividad puede provocar audiencias reflexivas, fomentando por ejemplo una relación más dialógica con el anime.

El libro está dividido en tres secciones que siguen una línea histórica: desde los primeros años de la animación en cines y el nacimiento del anime en Japón, pasando por la época de la animación para televisión, y concluyendo con la época del internet. Estas tres épocas que corresponden a distintos periodos históricos y a la vez a distintos medios técnicos, son analizadas desde tres marcos diferentes: 1) el marco nacional y el impulso hacia la internacionalización, 2) la postmodernidad y el movimiento hacia lo postnacional (la fragmentación de la nación como marco de referencia), y 3) el marco cosmopolita en un movimiento englobante pero no homogeneizante hacia lo transcultural y trans-local.

Este modo de acercarse al fandom y al anime presenta además de una clara introducción a esta área de estudio, una crítica contextualizada a algunas de las principales posturas que han tomado parte en el estudio, análisis y crítica del fandom, tanto en inglés como en japonés. El estudio pone además en perspectiva análisis de series como The Jetsons (Los supersónicos) (Estados Unidos) o There She Is!! (Corea del Sur), a la par de Tetsuwan Atomu (Japón) y sus versiones al inglés (Astro Boy), Cowboy Bebop o Hetalia: Axis Powers, dándole un alcance más amplio a su análisis.

En el siguiente post sobre este libro comentaré sobre algunos detalles que lo hacen particularmente interesante desde su perspectiva teórica y su postura empírica.

El “Cool Japan” y el libro “Porqué la ´Japanimation´será derrotada” (2005) de Ōtsuka Eiji (1)

Comentarios al libro “「ジャパニメーション」はなぜ敗れるか” (‘Japanimēshon’ ha naze yabureru ka) – “Porqué la ´Japanimation´será derrotada” (2005) de Otsuka Eiji (大塚英志)

Por Alvaro Hernández.

Nota: Las notas bibliográficas estan citadas en texto como (nota 1), (nota 2), etc, y aparecen completas en “Referencias”, al final del texto.

Cool-Japan.png

El “Cool Japan“, a grosso modo, son una serie de políticas del gobierno japonés planeadas para impulsar algunas áreas de las industrias culturales de este país en el extranjero, entre estas el anime y el manga. Sin embargo, desde sus primeras etapas, estas políticas han sido fuertemente criticadas por varios de los sectores a los que estas están destinadas a ayudar. Este es un tema complicado que necesita un una contextualización mejor a lo que ahora puedo escribir aquí. Por lo pronto presentaré solo algunas ideas relacionadas con el libro que voy a comentar aquí.

Muchas personas pertenecientes al mundo industrial del anime y el manga en Japón rechazan las iniciativas de financiamiento del gobierno o incluso la idea misma de que el anime, manga y otras industrias japonesas relacionadas sean llevadas al extranjero, ¿por qué? Dos libros básicos para entender esta problemática desde dos de las perspectivas en conflicto (una en contra y otra a favor) son el libro de Ōtsuka (2005) (nota 1), que está claramente en contra, y el más reciente libro “Porqué es odiado el ‘Cool Japan’ ” (2014) (nota 2), de Mihara Ryūtarō quien está a favor y que parece haber escrito partes del libro en respuesta al de Ōtsuka.

En otra ocasión comentaré el libro de Mihara, y por lo pronto me concentraré en la idea de Ōtsuka Eiji.

Ōtsuka Eiji comenzó su carrera a principio de la década de 1980 como editor de manga estilo “Lolicon” y posteriormente se dedicó también a producir varios trabajos como novelista de ficción y obras para ser desarrolladas en manga. Sin embargo, su formación como antropólogo cultural lo llevó a producir varias obras de crítica literaria y social enfocadas al mundo del manga y la subcultura japonesa. Sus famosos escritos sobre el uso de narrativa en el manga y la cultura del comic aficionado (dojinshi), en su famosa “Teoría del consumo de narrativa”  (物語消費論) (nota 3) dieron pie y fundamento a la crítica hecha por Azuma Hiroki en su famoso “La posmodernidad animalizante” (2001) (nota 4) que comenté ya hace tiempo muy brevemente aquí.

Posts relacionados

Una contextualización del trabajo de Otsuka Eiji a través de sus contemporáneos

Otsuka Eiji en México

Naturalmente, Ōtsuka es una persona muy cercana no solo al mundo “otaku” sino también a la industria del manga, anime y videojuegos, debido al trabajo central que como guionista y editor a desempeñado, de modo que su crítica a las políticas del “Cool Japan”, se puede decir que reflejan el pensamiento de algunos sectores liberales en el medio. Estas críticas, desde la postura de Ōtsuka, están centradas en un rechazo a investir el manga y el anime del nacionalismo japonés, y poniéndolo de un modo simple, de su uso como propaganda política, más aún cuando el gobierno japonés ha realizado en numerosas ocasiones actos en contra de esta misma industria y de lo que hoy denomina como “el mercado otaku” .

Ōtsuka usa la palabra “Japanimation”, (un anglicismo un poco viejo que se usaba en Estados Unidos para hablar de la animación japonesa) para referirse al anime visto desde la perspectiva de los políticos japoneses. En su argumentación, el “Cool Japan” nace en la mente de los políticos japoneses que buscan desesperadamente una salida a la recesión económica, en el contexto económico justo después de la  llamada “década perdida de 1990”. El “descubrimiento” del “mercado otaku” y su potencial económico y político, se basa, según Ōtsuka, en el reconocimiento por parte de Estados Unidos del valor (artístico, económico, etc) de la animación japonesa.

Ōtsuka critica fuertemente el nacionalismo del gobierno japonés. Por ejemplo, para Ōtsuka este nacionalismo que muestra el Cool Japan,  solo sigue las normas del mercado dictadas por Estados Unidos, y no encuentra ningún problema en convertir la idea de “orgullo nacional”, en una marca comercial que se dedica a la venta del lo que Ōtsuka describe como el espejismo de una cultura tradicional japonesa. Claro, algo similar se puede decir del Cool Britannia que Blair propulsó en la década de 1990. Esta crítica al uso del anime y manga con fines nacionalistas tiene su contraparte por ejemplo en Mihara (ver nota 2), y es un asunto “sensible” tema de largas discusiones, y que es mejor no tomar a la ligera.

El libro de Ōtsuka, cuyo título se puede traducir como “Porqué la ‘Japanimation’ será derrotada” (2005) está dividido en dos partes siguiendo dos argumentaciones principales. La primera se enfoca en entender “de donde viene el manga y la animación” dando una historia detallada del manga y el desarrollo de la idea de “personajes” ficticios. Como es de esperarse, esta parte es un minucioso análisis de la obra de Osamu Tezuka (el autor de Astroboy, considerado el “dios del anime”). Aquí se destaca su argumento de que, es incorrecto considerar a Osamu Tezuka el “origen” de la expresión del manga moderno, idea de la cual dice que  Osamu Tezuka mismo estaba consciente, pero que como menciona Ōtsuka Eiji, ha sido fundamento para decir que el manga y el anime es una cultura tradicional japonesa. Para Ōtsuka Eiji, este es un mito que refleja el nacionalismo  japonés que define como ficticio. (Bueno, pensando en Benedict Anderson (5) , ¿qué nacionalismo no es ficticio?)

La segunda parte del libro, es una serie de contra argumentos que presenta Ōtsuka ante las políticas del “Cool Japan” y sus fundamentos. Estos contra argumentos se centran en demostrar que es “una fantasía” que el anime y las industrias culturales sean un “éxito” internacional (recordemos que Ōtsuka escribe en el 2005, y que aunque el anime sigue sin ser un éxito comparable con Hollywood, el mercado y las mismas políticas del Cool Japan han cambiado significativamente hasta el presente 2016). Del mismo modo, sostiene que la idea del gobierno no es realmente “hacer triunfar” el anime en el extranjero, pues para lo cual necesitaría “derrotar” a Disney y al resto de la maquinaria de producción y distribución de bienes culturales estadounidense,  (lo cual también sería “irreal”). La idea del gobierno, sostiene, es lograr el reconocimiento de Estados Unidos y ser partícipe de la misma maquinaria. En cuanto a esto, Ōtsuka sostiene (y argumenta con datos históricos) que es igualmente una fantasía pensar que esto ayudaría a la industria del anime en Japón, ya que para eso, la industria del anime necesitaría ser centralizada y sometida a procesos de regularización por pare del gobierno, para finalmente alimentar a las industrias estadounidenses sin generar beneficios propios.

A muy grandes rasgos estas son las ideas del libro de Ōtsuka (2005), aunque este resumen puede ser un tanto inexacto por no poder tratar con detalle algunas ideas. El libro da una perspectiva bastante clara del punto de vista de alguien cercanamente relacionado a esta industria, y del mismo modo, del ambiente político y económico que rodea a esta problemática. La postura de Ōtsuka es radical y como he dicho, tiene sus grades críticas, también formuladas desde el mundo del anime y el manga. Para equilibrar, espero tener tiempo pronto para poner un comentario sobre el libro de Mihara (2014).

Referencias

(1) 大塚英志, & 大澤信亮. (2005). 『「ジャパニメーション」はなぜ敗れるか』. 角川書店.

(2) 三原龍太郎著. (2014). 『クール・ジャパンはなぜ嫌われるのか : 「熱狂」と「冷笑」を超えて』.中央公論新社

(3) 大塚英志. (2002). 『定本物語消費論』. 角川書店.

(4) 東浩紀. (2001). 『動物化するポストモダン オタクから見た日本社会』. 講談社.

Edicion al inglés como:

Azuma, H. (2009). Otaku: Japan’s database animals. U of Minnesota Press.

(5) Anderson, B. (1983). Imagined communities. Reflections on the Origin and Spread of Nationalism. Verso.

“The Soul of Anime: Collaborative Creativity and Japan’s Media Success Story” (2013) de Ian Condry


Comentarios sobre el libro “The Soul of Anime: Collaborative Creativity and Japan’s Media Success Story” (2013) de Ian Condry. 

Por Alvaro H.

Recién terminé de leer el (ya no tan nuevo pero aún reciente) libro de Ian Condry “The Soul of Anime: Collaborative Creativity and Japan’s Media Success Story” (2013).soul-anime-templeuj615-2-638

El libro es un acercamiento antropológico al estudio del anime (animación japonesa) desde la experiencia de observación directa y detallada de los procesos de producción del anime en japón en estudios renombrados como “Gonzo” o  “Studio C°4”, entre otros, además de presentar diversas entrevistas con creativos, directores y productores del medio, realizadas en entre los años 2004 y 2010.

La idea principal de Condry en este libro es sustentar la importancia de una “energía social” como fundamento del valor, o mejor dicho, de los diferentes tipos de valor, que se encuentran en el anime y las diferentes manifestaciones culturales relacionadas con este. La idea de una “energía social” detrás del “éxito del anime puede parecer sin embargo, ingenua desde la perspectiva de las ciencias sociales, puesto que si hablamos de ciencias sociales, es lógico que el enfoque se ponga en dinámicas sociales, usos, y contextos de producción o apropiación, por mencionar algunas expresiones de esta “energía social”. Los estudios culturales enfocados en la cultura popular (pop culture) o comunidades de fanáticos o aficionados (fan cultures, fandom) con famosos ejemplos en Fiske, Jenkins, Grossberg, Hills, Sandvoss, etc, dan cuenta de esto. No obstante, el argumento de Condry llama a reflexionar desde la antropología, en el estudio de contextos sociales a un nivel micro o medio (digamos con micro, el estudio directo de los contextos en los que se produce y consume el anime, y con medio digamos el estudio de las redes (networks) concretas de interacción generadas en estos contextos) antes de elaborar reflexiones o conclusiones a un nivel mayor.

Con esto, Condry señala dos puntos muy valiosos desde mi perspectiva. El primer punto, parte de la crítica a la tendencia a observar el “éxito” o características del anime, en el echo de que es Japonés. Ejemplos de esto hay muchos, como por ejemplo, la atención que ha recibido la cultura gráfica del Japón feudal y su relación (vista como “natural” y “directa”) con la identidad nacional. Condry problematiza esta perspectiva en la tendencia a entender la cultura (y en este caso la cultura nacional) como algo fijo y uniforme, a lo que contrapone una imagen fluctuante y diverso. Este tipo de entendimiento sobre la cultura esta por ejemplo en el trasfondo de las famosas y controvertidas políticas nacionales del “Cool Japan”. En el mismo sentido, Condry critica aquellos puntos de vista que explican las características de determinados textos culturales (anime, manga, etc) como resultado de determinadas “fases” o “etapas” en el escenario cultural (en esta caso japonés). La clasificación de los gustos por generaciones y la explicación del éxito de ciertos mangas o animes por estas tendencias generacionales es un ejemplo de esto. Aunque Condry ejemplifica este punto citando a los editores de la revista “Nikkei Entretainment” quienes explican el éxito de “One Piece” (entre otros) por una tendencia generacional hacia los temas relacionados con “círculos de amigos” que cooperan para resolver dificultades, pienso que esta misma crítica hacia la extrapolación de una misma lógica a escalas mayores puede aplicarse a la famosa división que hace Azuma Hiroki sobre las diferentes “generaciones” de Otaku en Japón (Azuma 2001) , o hacia la el estudio de las distintas “etapas” por las que pasan las dinámicas culturales en el Japón de posguerra, propuestas  Ōsawa Masachi (2008). (Espero algún día poder tratar este tema aquí). Condry se refiere a este tipo de explicaciones como un tipo de “resonancia cultural” (cultural resonance) en la que las relaciones entre los individuos, los medios masivos y los contextos culturales aparecen como estáticas.

El segundo punto, partiendo del interés de Condry en una percepción más dinámica de, en este caso el “éxito” del anime, está en su llamado al análisis de la “energía social” en al anime (digamos, de las dinámicas sociales) más que en el análisis textual del medio y sus características (literarias, gráficas, etc). Esto, insisto, desde las ciencias sociales es algo lógico, pero hay que recordar la gran cantidad de estudios basados en este tipo de análisis textuales que explican el “valor” del anime en sus narrativas, uso de técnicas de animación, o características estéticas (en mi opinión personal, yo preferiría un estudio equilibrado de ambos, textos y prácticas sociales). La propuesta de Condry en este punto, es no partir del anime como texto, sino del anime como el reflejo de estas dinámicas sociales de producción y creatividad que forman la industria en Japón. Es por eso que su libro se centra en el estudio etnográfico de los estudios de animación en Japón y otros contextos sociales relacionados.

En su análisis Condry trata diferentes temas de gran interés empírico y teórico. De lo teórico llamó mi interés en lo particular su intento de enfocar diferentes tipos de valor en el anime y su relación entre lo micro (economía de nichos) y lo macro (economía de masas), así como su caracterización de los mundos narrativos y personajes de los animes como “plataformas creativas” (creative plataforms). Esta última idea está muy en sintonía con las nuevas formas de expresión y productividad en internet, un tema que desgraciadamente Condry casi no toca, mas que en su capítulo 7 “Dark Energy” en el que discute sobre los Fansubs y problemas de Copyright.

Desde mi perspectiva, en cuanto a lo empírico, aunque Condry da numerosos detalles y presenta información valiosa de primera mano sobre diferentes contextos, le haría muy bien al libro un resumen general de la estructura de producción del anime en japón que ayude al lector a entender la relación entre creativos, directores, productores, patrocinadores y diferentes empresas involucradas, así como el lugar general de estas estructuras de producción entre los consumidores y los mismos productores. Me parece que sin este contexto, es fácil perder el valor de muchas declaraciones o entrevistas que presenta o de sus mismas conclusiones. Del mismo modo, es fácil malinterpretar esta información sin un contexto adecuado. Por ejemplo, Condry señala continuamente las dificultades en la industria del anime japones, pero su estudio no refleja qué tipo de dificultades existen, por ejemplo en la dependencia de las compañías productoras de los patrocinadores, en la competencia entre estudios o en los problemas que afronta una industria diseminada en una gran cantidad de pequeños estudios que forman las estructuras de producción del anime en Japón, así como las contradicciones entre el sistema legal de Copyright y el mismo sistema de producción tan descentralizado que existe en Japón. Estos problemas, si bien se leen detrás de ciertas aseveraciones o comentarios, no son definidos formalmente, de modo que un lector no familiarizado puede (en mi opinión) malinterpretar el sentido de varios pasajes del libro.

En cuanto a las consideraciones de tipo teórico, sin negar la importancia y lo bien fundado que puedan estar sus aseveraciones, estas también carecen de una discusión general y sistemática. Por ejemplo, exactamente ¿qué entiende por valor? cuando habla del valor económico, el valor afectivo o el valor social del anime, ¿está hablando del mismo tipo de valor en todos los casos?. ¿Cómo se relaciona este tipo (o tipos) de valor con la “energía social” en la que se centra el libro, o las ideas de creatividad que presenta? Este tipo de temas se discuten fragmentariamente a lo largo del libro, pero un resumen sistemático de estas posturas darían claridad y fuerza a su premisa principal, que es sustentar su énfasis en la “energía social” que es, para él, el alma del anime.

Otra reseña del libro, e información sobre el mismo se puede leer aquí.

Book Review: The Soul of Anime: Collaborative Creativity and Japan’s Media Success Story by Ian Condry